El DFL143 es un detector inalámbrico de inundación con tecnología FastLink, diseñado para integrarse en sistemas de alarma PIMA. La comunicación utiliza cifrado AES de 128 bits, garantizando protección contra accesos no autorizados e interferencias en el enlace de radiofrecuencia. El dispositivo detecta la presencia de agua y otros líquidos mediante un sensor con alcance de 2 metros, transmitiendo eventos de alarma de forma inalámbrica al panel de control. Su operación por batería permite una autonomía de hasta 5 años, minimizando los requerimientos de mantenimiento. La instalación requiere un receptor inalámbrico previamente configurado en el sistema. Es aplicable en residencias, instalaciones comerciales, sótanos y embarcaciones, ubicándose en puntos propensos a filtraciones o acumulación de agua.Características GeneralesTecnología FastLink con cifrado AES de 128 bitsDetección inalámbrica de agua y otros líquidosBatería de larga duración hasta 5 añosSensor con alcance de 2 m (6.6 ft)Detección de manipulación y remoción del dispositivoTransmisión de evento de prueba cada 15 minutosDesempeñoTecnología: FastLinkCifrado: AES 128 bitsAlcance del sensor: 2 m (6.6 ft)Detección: Agua y otros líquidosTransmisión de prueba: Cada 15 minutosProtección: Detección de manipulación y remociónFísicas / EléctricasAlimentación: BateríaDuración de batería: Hasta 5 añosDiseño: Moderno, operación inalámbricaRequisito: Receptor inalámbrico previamente instaladoContenido del PaqueteDetector inalámbrico de inundación DFL143Documentación de instalación
El DFL143 es un detector inalámbrico de inundación con tecnología FastLink, diseñado para integrarse en sistemas de alarma PIMA. La comunicación utiliza cifrado AES de 128 bits, garantizando protección contra accesos no autorizados e interferencias en el enlace de radiofrecuencia. El dispositivo detecta la presencia de agua y otros líquidos mediante un sensor con alcance de 2 metros, transmitiendo eventos de alarma de forma inalámbrica al panel de control. Su operación por batería permite una autonomía de hasta 5 años, minimizando los requerimientos de mantenimiento. La instalación requiere un receptor inalámbrico previamente configurado en el sistema. Es aplicable en residencias, instalaciones comerciales, sótanos y embarcaciones, ubicándose en puntos propensos a filtraciones o acumulación de agua.
Acerca de nosotros
Aviso de privacidad